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Tuesday, September 13, 2005

CHUBUT, USO DE LA TIERRA::ADHESIONES

Estimados:
El siguiente documento expresa la indignación de un grupo de vecinos y organizaciones respecto al uso y tenencia de la tierra que se está dando en nuestra REGION CORDILLERANA DEL CHUBUT.

SOLICITAMOS SU ADHESION A:
tierrasybosques@yahoo.com.ar

La idea es para fin del mes de setiembre de 2005 hacer un encuentro o Foro de debate en la región. GRACIAS.

Convocándonos en un colectivo consciente que quiere dar el debate de fondo para revertir lo injusto y propiciar un futuro digno para todos, no sólo para algunos.
“Tengo las manos vacías de tanto dar sin tener, pero las manos son mías” dice un canto flamenco.
Asumir el movimiento que ellas pueden generar es la tarea que nos llama

El documento sale con las siguientes adhesiones:
- Asamblea de Vecinos Autoconvocados de Esquel - Chubut - -Cefidoc - -Proyecto Lemú - PasCetera - SER
y varias firmas de vecinos...

CONCENTRACIÓN DE TIERRA EN POCAS MANOS EN CHUBUT¿LA CONQUISTA DE LOS BOSQUES CORDILLERANOS? El Pueblo cordillerano de Chubut ve con INDIGNACIÓN la situación que se está dando respecto al uso y tenencia de la tierra en nuestra región y el acelerado acaparamiento de extensiones con gran valor, que diversos sectores de una nueva pretendida “burguesía provincial” están haciendo, mediante el abuso de los vacíos o contradicciones legales existentes y el aprovechamiento de la precaria situación de tenencia de los antiguos pobladores –en su mayoría mapuches y criollos. A esta incipiente burguesía provincial se le suman también los grandes o medianos capitalistas de otra nacionalidad o “argentinos”, quienes ven como un “campo de orégano” la posibilidad de tener su propio paraíso en el sur del mundo, algunos para disfrutarlo y “conservarlo” y otros –los más- para sacarle una gran tajada especulativa en el mediano y largo plazo. ALGUNOS DATOS INTRODUCTORIOSNo es menor el dato que refiere a aproximadamente un millón de hectáreas la superficie con bosque nativo en los departamentos cordilleranos. Si consideramos que un 40% de esa tierra es fiscal, con distintas situaciones de ocupación y tenencia, estamos hablando de que la torta que se quieren repartir algunos “señores” es de algo así como 400 mil hectáreas. Y no de desierto precisamente. Desde hace muchos años y a través de muchas leyes y decretos las tierras y bosques cordilleranos, como así también sus primeros habitantes fueron objeto de las más variadas arbitrariedades. A partir de 1994, la nueva Constitución Provincial –en su artículo 105- reconoce el dominio del bosque nativo por parte del estado provincial pero permite que mediante una ley general el mismo se pueda enajenar o vender. El siguiente artículo –el 106- dice que la provincia debe deslindar las zonas de reserva para ser afectadas a Parques Provinciales o zonas intangibles, y reivindica sus derechos sobre los Parques Nacionales y su forma de administración. En las zonas de reserva regula el poblamiento y el desarrollo económico.Ahora bien, durante la gestión radical que duró hasta diciembre de 2003, varios fueron los intentos para avanzar sobre la reglamentación del artículo 105, es decir, enajenar los bosques, mientras otros sectores de la sociedad reclamaban como medida más transparente y de política de estado que antes de posibilitar esa “enajenación” , se reglamente el artículo 106. Los modos e intenciones que tuvo la Comisión Interpoderes no lograron convencer a la población de que las leyes que se proponían iban a beneficiar al conjunto y tuvieron que guardar el violín en la bolsa, al no poder legitimar lo que de hecho ya varios particulares estaban haciendo. Al asumir la gestión del Gobernador Das Neves comenzó un nuevo reacomodamiento de determinados sectores de poder –fundamentalmente vinculados a la burguesía terrateniente- y se incorporaron nuevos actores al reparto, como ser algunos empresarios exitosos y las empresas inmobiliarias. Aprovechando las grandes “contradicciones” legales se comenzó a avanzar en una nueva forma de concentración de la tierra.

DAVID Y GOLIAT Dos argumentos se contrapusieron en este proceso: por un lado los terratenientes –representantes del poder ruralista- que plantean la titularización de sus tierras pero separando el suelo (tierra) del vuelo (bosque), aprovechando la obsoleta legislación vigente-, de manera de poder pagar la tierra a valor fiscal aún cuando el valor real que tiene por contener bosque es mucho mayor y el posterior aprovechamiento económico/inmobiliario que realizarían sería un “negocio redondo”. Entendemos que esta postura, es sólo el preámbulo de otras estrategias subsiguientes que este sector y otros que operan bajo la sombra de sus argumentos- se plantean para quedarse con todo. Para maquillar esta idea argumentan que los pobladores antiguos tienen derechos adquiridos, cosa que nadie puede negar, aunque en realidad lo que menos les interesa es el beneficio hacia los pequeños productores y pobladores que mantienen una economía de subsistencia, y mucho menos aún la función social de la tierra y de los bosques en particular. Por otro lado, los sectores que confluyen en la idea de que las tierras y los bosques son un bien de todos los habitantes; no son susceptibles de apropiación privada y que es posible generar un uso cultural, ambiental, económica, social y políticamente sustentable propician fundamentalmente la idea de que el Estado provincial se reserve para sí, sin excluir los derechos de los antiguos pobladores –muchos de ellos preexistentes al estado provincial- y para las generaciones venideras el dominio de la tierra y los bosques con fin social. Con esta postura y no sin esfuerzos, se logró imponer una especie de “no innovar” mediante el decreto 712/04 que impedía la privatización de las tierras con bosques. Ni lerdos ni perezosos, el sector que detenta el poder no solo provincial logró revertir ese decreto e imponer todas las excepciones que necesitaban para avanzar en sus operaciones mediante el decreto 74/05. MUNICIPALIZAR PARA PRIVATIZARDado que en las últimas décadas la provincia no tuvo la previsión estratégica de hacer reserva de ciertas extensiones de tierra con bosque linderas a los ejidos municipales cordilleranos, éstas fueron incorporadas a dichos ejidos, quitando en esos casos la intervención del sospechado Instituto Autárquico de Colonización (IAC), y librando al “buen criterio” de los gobiernos de turno la privatización de las mismas. Sumado a los actores históricos, hoy los municipios – a falta de ideas de desarrollo sustentable- se constituyen en el nuevo actor que permite el remate del patrimonio de todos. LA MIGRACIÓN: UN FENÓMENO PROVOCADOAl fenómeno existente de migración del campo a la ciudad, marcado en una disminución promedio del 20 % de la población rural, según las estadísticas oficiales, en los municipios cordilleranos durante los últimos 30 años, que muchos pobladores encarnaron ante la falta de oportunidades reales en su terruño; se le sumó la avidez de estos sectores que mediante variadas triquiñuelas se fueron apoderando de muchas de las zonas más ricas de la cordillera. Considerando el criterio de explotaciones agropecuarias del Censo Nacional Agropecuario 2002 y tomando en cuenta que en el total de los departamentos cordilleranos hay alrededor de 2000 productores distribuidos en las 6 millones de hectáreas existentes, de las cuales 1 millón tienen bosque, podemos armarnos nuestro propio mapa de la concentración de la tierra: sólo un 3 % de los productores (con más de 20 mil hectáreas cada uno) concentra el 40% de la tierra, mientras que el 70% (con explotaciones de menos de 2 mil 500 hectáreas), sobrevive en el 10% de la tierra. El resto se reparte en explotaciones de entre 2 mil 500 y 20 mil hectáreas, con lo que si sumamos a los sectores que más concentran (entre 2 mil 500 y más de 20 mil hectáreas) tenemos que el 90% de la superficie está en el 30% de las manos. EL AGUA: UN BIEN NO NEGOCIABLEEl otro factor estrátegico de nuestro pueblo que hoy está en peligro de ser privatizado es el AGUA. Si sólo contamos el millón de hectáreas que tenemos con bosque nativo y excluimos la zona de la estepa, podemos observar que la décima parte corresponde a masas de agua. Este dato podría resultar irrelevante si no existieran los antecedentes de desvíos de ríos y arroyos, endicamiento de lagos, canalización desmedida, etc. que varios propietarios han hecho a lo largo de la historia y que hoy continúan haciendo. Menos relevante es aún si consideramos que varias de las tierras hoy apropiadas o en vías de apropiación por parte de estos señores están ubicadas nada menos que en nacientes de cuencas o en lugares neurálgicos para el control hídrico y ecosistémico.Si ya hoy es sumamente difícil acceder a los espejos de agua, cuyas costas son controladas casi feudalmente por ¨sus poderosos propietarios¨, ¿cuánto más lo será cuando la mayoría del control territorial esté en manos de ellos? ¿qué poder de policía podrá ejercer el Estado cuando los señores sean los dueños de toda la comisaría? LO QUE VENDRÁLejos de pretender hacer predicciones ingenuas, como pueblo cordillerano nos planteamos el desafío de asumir el pleno derecho que tenemos de definir nuestra forma de vida actual y futura.Desde allí nos preguntamos si tendremos el valor de frenar este nuevo latrocinio y la respuesta la hallamos en nuestra propia historia reciente en que supimos autoeducarnos para frenar todas las iniciativas ladronas que en la provincia nos propusieron bajo el fetiche del progreso (llámense basurero nuclear, minería contaminante, represas, mega emprendimientos turísticos, frigoríficos de pingüinos, o lo que sea), por un par de puestos de trabajo. Dicen que sólo el pueblo salvará al pueblo. En eso creemos y en eso estamos, convocándonos en un colectivo consciente que quiere dar el debate de fondo para revertir lo injusto y propiciar un futuro digno para todos, no sólo para algunos; como lo están haciendo los foros de las otras provincias patagónicas, ya que no es casual que les esta pasando lo mismo que a los chubutenses. “Tengo las manos vacías de tanto dar sin tener, pero las manos son mías” dice un canto flamenco. Asumir el movimiento que ellas pueden generar es la tarea que nos llama. Nota: los organismos y personas que adhieren a este documento se comprometen a la generación de un espacio colectivo multiactoral para la búsqueda de acciones que logren parar esta pretendida conquista y a revertir el proceso de concentración e injusto uso de la tierra en que nos encontramos.

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